MLB: El sombrío panorama de los Giants va mucho más allá de esta temporada

Así de mal se han puesto las cosas para los Giants: En la carrera por el cuarto lugar de la División Oeste de la Liga Nacional, creo que preferiría ser los Rockies.
En algunos sentidos, eso parece imposible. Los Giants son una franquicia histórica, el equipo de Willie Mays y Barry Bonds. Ganaron tres títulos en cinco años a inicios de la década pasada. Han estado ubicados en el tercio superior de las nóminas prácticamente en cada una de las últimas 15 temporadas.
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Los Rockies perdieron 119 juegos el año pasado.
Y aun así… ¿preferirías empezar desde cero, como lo están haciendo los Rockies, o seguir cavando hacia abajo, como los Giants?
Colorado pasó los últimos años como el hazmerreír del deporte y no se deshizo inmediatamente de esa reputación este invierno cuando contrató a Paul DePodesta, quien había estado fuera del beisbol durante la última década, para dirigir las operaciones. Pero él ha atraído a un grupo de personas —tanto miembros del staff como jugadores— intrigadas por los desafíos de jugar beisbol a una milla sobre el nivel del mar. Están convirtiendo todo en un gran experimento científico, ajustando mezclas de pitcheos pero también procesos de recuperación, en un intento por resolver lo que el coach de pitcheo Gabe Ribas llama “el rompecabezas más interesante del beisbol”. Y las expectativas parecen alineadas con la realidad: la idea no es pasar de malos a excelentes, explicaron varias personas esta primavera. Es mejorar hasta ser simplemente buenos y partir de ahí.
Mientras tanto, el presidente de operaciones de beisbol de los Giants, Buster Posey, ha hablado de su “expectativa de ganar”. San Francisco no ha hecho mucho de eso este año —su récord de 17–24 es apenas un juego mejor que el de los Rockies y están a 7 1/2 juegos del primer lugar—, pero parece estar redoblando su estrategia. Los Giants han fallado en reclutar agentes libres de renombre en años recientes, viendo cómo Aaron Judge eligió a los Yankees y Shohei Ohtani se decidió por los Dodgers, por lo que la estrategia de Posey ha sido intentar sumar estrellas vía cambios y jugadores de segundo nivel en la agencia libre.
Eso los ha dejado comprometidos a pagar muchísimo dinero a muchos jugadores que ahora mismo no lo están justificando. Actualmente, los Giants deben más de medio billón de dólares a tres jugadores que se han combinado para un OPS de .617. (Se trata del primera base de 29 años Rafael Devers, quien cobrará $238.5 millones hasta 2033; el shortstop de 30 años Willy Adames, quien recibirá $150 millones hasta 2031; y el tercera base de 33 años Matt Chapman, quien ganará $125 millones hasta 2030). Y no olvidemos los más de $10 millones solo en salarios de managers (eso incluye $4 millones por el último año del contrato del despedido Bob Melvin, $3 millones para su reemplazo Tony Vitello y otros $3 millones para comprar el contrato de Vitello con Tennessee).
Esos contratos son prácticamente imposibles de cambiar, lo que significa que cuando Posey quiere mover el roster, tiene que hacerlo en los márgenes, como hizo este fin de semana enviando al catcher Patrick Bailey a los Guardians a cambio del pitcher de Doble A Matt “Tugboat” Wilson y una selección de primera ronda del draft. Los Giants contrataron a Farhan Zaidi antes de la temporada 2019 en parte para ayudarles a transformarse de un equipo lastrado por contratos pesados a uno ágil y lleno de talento joven. Su equipo de 2021 ganó 107 juegos, pero fuera de eso, sus equipos nunca terminaron de despegar; la organización lo despidió en 2024 y lo reemplazó con Posey, quien se había unido al grupo de propietarios después de retirarse como el mejor catcher en la historia de la franquicia.
Ahora están básicamente de vuelta donde estaban en 2018, tratando de navegar un roster envejecido y caro.
Los Rockies tampoco son inocentes en cuanto a malos contratos: todavía deben $81 millones del acuerdo del jugador multiposicional de 34 años Kris Bryant, quien ha promediado 40 juegos por temporada desde que firmó en 2022 por siete años y $182 millones, pero fuera de eso, sus libros están prácticamente limpios. Sus únicos otros compromisos más allá de esta temporada son $55 millones para el shortstop de 24 años Ezequiel Tovar y $7 millones para el segunda base de 29 años Willi Castro. Ninguno está jugando bien ahora mismo, pero a esos precios puedes desprenderte de ellos si es necesario. Y el propietario Dick Monfort ha mostrado disposición para gastar bajo las circunstancias correctas. La próxima clase de agentes libres luce limitada, pero los Rockies podrían rearmar el roster para 2028.
También pueden despedir a DePodesta si deciden que su plan no funciona. ¿Puede San Francisco hacer lo mismo con Posey, quizá el Giant más querido desde Mays?
Esta temporada parece perdida para ambos equipos. Más allá de eso, quizá los Giants logren darle la vuelta y competirle a los Dodgers. Pero apostaría a que los Rockies lo harán primero.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 12/05/2026, traducido al español para SI México.
